Sentimos una gran pena y una gran vergüenza como se está tratando el tema del 010, y ya no hablamos de fuera de la casa, con sus más y sus menos, con sus jueces sensibilizados con la empresa privada y nada con las que se lo curran,  con las remunicipalizaciones y demás historias, sino del personal municipal.

Esas compañeras que están trabajando físicamente en el ayuntamiento, que están dando una perfecta información cuando las llamamos para que nos faciliten un teléfono interior, que amablemente nos informan de todo, que conocen esta casa mejor que nadie, que sabemos que cobraban una mierda, que sabemos que tenían que haber estado siempre integradas en la plantilla municipal, están pasando un momento horrible, están sin cobrar desde mayo, están trabajando sin saber quién es su jefe, su empresa, su pagador, no están recibiendo ni una miserable respuesta de solidaridad por la plantilla municipal. Están a nuestro lado como si fueran invisibles, nadie las ve, nadie les escucha, nadie reclama que tienen derecho a un trabajo digno y remunerado.

Y nadie siente vergüenza. Somos en general, todas y todos los que agachamos la cabeza, los que nos hacemos los desalmados, pero allí siguen, allí están respondiendo a nuestras llamadas cuando las necesitamos.

 

Y los primeros, los sindicatos. Los sindicatos municipales seguimos callados, como si la defensa de los puestos de trabajo no fuera con nosotros. Incluso alguno se atreve a maldecirlas, a quererlas apartar como si fueran leprosas, como si nos fueran a contagiar algo, o nos fueran a robar nuestros cuscurros.

Hoy sentimos una enorme pena, hoy sentimos que los sindicatos no estamos a la altura que se merecen. Hemos permitido que la política entrara en nuestras decisiones, y nadie se moja. Y hablamos en general, porque nadie está respondiendo a su llamada de socorro, nosotras y nosotros los primeros, aunque sí que es verdad que CGT siempre y desde el primer momento hemos estado a su lado.

Pero deberíamos hacer mucho más, deberíamos hacer visible nuestra solidaridad, deberíamos hacerles ver que son compañeras nuestras. No sabemos si eso lo perciben, y si no lo perciben de nuestro sindicato imaginaros con los demás….

EN FIN, QUE  NUESTRA AUTOCRITICA VAYA POR DELANTE, NUESTRA SINCERIDAD AL EXPRESARLO, NOS DEBE HACER RECTIFICAR.

Adelante compañeras, procuraremos rectificar. Somos como vosotras, somos trabajadores  y trabajadoras municipales. Y queremos una solución urgente para vuestra injusticia. Y queremos que sigáis en nuestra y vuestra casa. Y queremos que nos digáis como os podemos ayudar un poco más. Os lo merecéis, sois ejemplo de dignidad en esta casa sin corazón.